
Estrategia de Asistencia Técnica de Extensionismo Rural con enfoque local, participativo y de co-construcción con los agricultores.
En un escenario de cambio climático cada vez más evidente, con sequías prolongadas, eventos extremos más frecuentes y una alta incertidumbre para la producción agrícola, se vuelve indispensable avanzar desde diagnósticos generales hacia espacios de diálogo y acción concreta a escala local. En este contexto surgen las Mesas Agroclimáticas Participativas o MAPs, una herramienta clave para fortalecer la adaptación del sector silvoagropecuario de manera práctica y territorial.
Las Mesas Agroclimáticas Participativas son instancias de coordinación territorial que reúnen a las y los productores, personas de los servicios públicos-privados, municipios, academia y otras instancias locales, con el objetivo de analizar información climática y agroclimática y transformarla en recomendaciones útiles para la toma de decisiones productivas y preventivas. Estas mesas permiten comprender mejor los riesgos climáticos locales y, sobre todo, anticiparse a ellos.
Desde la política pública, las Mesas Agroclimáticas Participativas forman parte de las medidas de adaptación al cambio climático del sector silvoagropecuario, alineadas con los compromisos sobre resiliencia, nacionales e internacionales; gestión del riesgo de desastres y seguridad alimentaria. Su principal fortaleza es que combinan información técnica con conocimiento local, fortaleciendo la gobernanza climática desde el territorio.
¿Para qué sirven concretamente? Permiten que los agricultores puedan anticiparse a las heladas, golpes de calor, la evolución del déficit hídrico o eventos de lluvias intensas, evaluar sus posibles impactos en cultivos y sistemas productivos, y consensuar medidas de adaptación oportunas. Además, son espacios de aprendizaje colectivo, donde se comparten experiencias y se fortalece una cultura preventiva.
Uno de los aspectos más relevantes de esta iniciativa es su capacidad de réplica y escalamiento. La experiencia desarrollada en distintas regiones del país ha permitido adaptar el modelo a diversos contextos productivos. Hoy, las Mesas Agroclimáticas Participativas comienzan a replicarse en la Región de Aysén, donde la anticipación y la coordinación resultan fundamentales para el desarrollo rural.
Fortalecer las Mesas Agroclimáticas Participativas es apostar por una adaptación construida desde el territorio, con información, diálogo y acción colectiva. Este trabajo se está desarrollando con el apoyo de la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF) que es parte de la Red Agroclimática Nacional RAN-AGROMET.


Consulte el folleto adjunto sobre las MAPs.



